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QUE PUEDO DECIRTE
Qué puedo contestar sobre tu inquietud De saberme interesado en ti o no, De saber si quiero estar o no contigo De saber si en algún momento pienso en ti
Hasta a la risa he llegado por eso, De verte tan intranquila y nerviosa Pues qué ocurre, ¿acaso eres una diosa para saberte deseada por todos?
Qué gracioso en verdad resulta el asunto Llamando y preguntándoles a todos Preferencias, gustos y aficiones De un hombre tan común como ninguno
Qué chistoso que en tu sitio logres Mantenerte asida a la cordura Pues si en esta forma continúas Dudo mucho que de ella algo razones
Hasta el llanto de nervios he notado Has llegado más de una vez por esto ¿no crees que es demasiado gesto por alguien tan simple y nada ameno?
¿No crees que es mucho apego el tuyo por mantener muy alto el propio ego de alguien que piensas en perfecto cuando en verdad es tan sólo un pobre iluso?
Mira que bien lo dice la gente Estás convirtiéndote en la burla No tan sólo de esa gran gentuza Sino en realidad, de todo ser pensante
¿Y te has mirado ahora en el espejo? De eso puedo estar más que seguro Y con pena y poco halago presumo Que el encuentro no ha sido agradable
¿Mas qué esperas de mi, luego entonces Querida mujer de ciencias ocultas Que me haga yo solo un hechizo O espere que logres tu sola la ayuda?
No vale la pena que esperes la noche La respuesta seguirá siendo la misma ¿Acaso crees que por luna llena logres Que cambie la versión de esta novela?
No, y es demasiado injusto decirlo Pero la realidad es lo que en verdad cuenta Que por tenerle cariño, amor o apego A nadie en el mundo se le obliga a quererme
Qué puedo decirte sobre lo ya dicho, Qué puedo rezarte sobre lo ya escrito, Me da pena el tan sólo pensarte… Tus motivos, tus razones… y todos mis circos! |